Liz* ~ Procrastinator Extraordinaire

A Clockwork Orange - Anthony Burgess Cuando un hombre no puede elegir, deja de ser hombre. Basicamente el libro me llevó a pensar en la cuestión de la maldad y bondad en el hombre, la elección moral. ¿Existen de forma excluyente o coexisten en una eterna lucha por surgir la una sobre la otra? Dios, el diablo o el Estado no pueden decidir por mí, el libre albedrío que me permite decidir quién soy es lo que me diferencia de los animales. Pero, ¿podemos cambiar? "Estoy curado" dijo Alex. Como alguien que piensa en la cura casi todo el tiempo, mientras viajaba en el bondi me senté a pensar sobre la cura y la enfermedad. La normalidad y el bien colectivo. Son todos criterios arbitrarios, cambian constantemente. Y el rol del estado pensando en el fin y justificando los medios. Para pensar en esto, Burgess se sirve de la historia ultraviolenta de Alex. La parte #1 del libro fue extremadamente incómoda de leer, no solo por la "aventura lingüística" sino por lo explícito y morboso del asunto. La segunda parte me atrapó. Admito que parte en mi quería verlo sufrir, algo así como "hacer justicia". Pero lentamente empecé a sentir pena por Alex. El tipo era un sociópata, sí. Y sus acciones merecían castigo. Pero la critica hacia una sociedad que no puede contener a un pibe de quince años no se me escapa. En fin, el condicionamiento clásico funciona (La técnica de Ludovico), pero no por mucho tiempo.El final del libro me pareció "esperanzador" si se quiere. Desentonando con los 20 capítulos anteriores. Tampoco acepto la idea que un tipo cambie por el solo hecho de sentirse adulto, creo que es un poco más complejo que eso, pero de todas formas la idea de que Alex piense en reformarse y dejar atrás su historia de violencia, quizás surge para demostrar que sí, el bien y el mal coexisten. Y depende de una elección quién de los dos prevalece.Es mejor ser malo por voluntad que ser bueno por obligación?